Bratislava es una ciudad de lagos. No tenemos mar, pero contamos con el Danubio y una buena variedad de lagos repartidos por la ciudad —sí, dentro de la ciudad— y sus alrededores.
Este verano, cuando las temperaturas rondaban entre los 25º y los 34º, visitamos unos cuantos de ellos.
De algunos he subido de vez en cuando fotos a través de Facebook o Instagram, como la que os coloco aquí abajo:
