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Feliz Año Nuevo 2019: imagen principal


¿Cómo lleváis estas fiestas?
Feliz Año Nuevo 2019: acebo pequeño

Nosotros estamos rodeados de visitas familiares y hemos hecho (para mi deleite) unas cuantas escapadas a Viena estos días con Nito (el padre de Xavi), así que las Navidades han cogido algo más de color.

Del mercado navideño de la ciudad vecina (concretamente del de Rathausplatz) os traigo unas cuantas fotos, para que veáis que por aquí arriba mantienen el mismo espíritu festivo y familiar durante las Navidades. 
Un paseo por los lagos: imagen principal


Bratislava es una ciudad de lagos. No tenemos mar, pero contamos con el Danubio y una buena variedad de lagos repartidos por la ciudad —sí, dentro de la ciudad— y sus alrededores.

Este verano, cuando las temperaturas rondaban entre los 25º y los 34º, visitamos unos cuantos de ellos.

De algunos he subido de vez en cuando fotos a través de Facebook o Instagram, como la que os coloco aquí abajo:
Cambio de proveedor de hosting en el blog: imagen principal


Hace unos meses avisé por Facebook de que estaba realizando cambios en el hosting de este blog. Cambios que, a fecha de hoy, he terminado en su mayor parte.

He ido muy lenta porque le he dado prioridad a otros asuntos, como acabar —con éxito— el NaNoWriMo de este año con una nueva novela. Pero aquí lo tenéis ya, listo para vuestra aprobación.

Como era de esperar, ahora tengo que ir puliendo todos esos detalles que aparecerán a medida que se usen las diferentes opciones y menús.
Un fin de semana en Győr: imagen principal

Hace poco hicimos otra escapada de fin de semana y nos fuimos a Győr. Esta ciudad húngara está a menos de una hora (por autopista) de Bratislava, por lo que es cuestión de un momento coger el coche y plantarse allí cuando surge la inspiración (si no has optado por Viena antes).

Esta vez la motivación para emprender el viaje fue lúdico-culinaria: habíamos visto por internet fotos de una taberna decorada como un barco pirata que nos encantó y reservamos una habitación en el Bed&Breakfast que hay sobre el local.

El mismo sábado por la mañana hicimos la maleta en un momento y nos subimos al coche, pese a las protestas del gato.

Cambio en el sistema de suscripción a las entradas del blog: imagen principal


He modificado el sistema de suscripción a las entradas del blog (para recibir un aviso cada vez que se publica una nueva entrada) con el fin de adaptarlo al RGPD. La lista de correo actual dejará de estar disponible a partir del viernes 25/05/18.

También he cambiado el gestor de correo, que pasa de WordPress a MailChimp, por lo que el formato será diferente al acostumbrado.

Si os queréis apuntar a la nueva lista (ya en funcionamiento) podéis solicitarlo aquí: https://www.enbratislava.com/p/suscripcion-por-correo.html

Si tenéis alguna duda, podéis dejar un comentario aquí abajo o consultarme a través del formulario de 'Contacto' (situado en la parte inferior de la barra lateral de la página).

Los antiguos suscriptores deberíais haber recibido ya otro correo informativo por este tema. Vuestra lista seguirá vigente hasta la fecha límite de la próxima semana.
Una escapada a Viena: imagen principal

No recuerdo si os lo he contado en el blog alguna vez pero estamos a hora y pico en coche de Viena, así que es relativamente fácil (si no eres como yo y tienes carné y coche) hacer una escapadita de vez en cuando a esa ciudad maravillosa.

La semana pasada vino una comitiva de T-Systems (la empresa donde trabajábamos Xavi y yo antes de la mudanza) a Viena por temas laborales y quedamos una noche para cenar todos, junto con las otras dos parejas españolas de «nuestro grupo» que residen en Bratislava. Para los curiosones, cenamos en el Salm Bräu, bebimos cerveza casera y —algo que no nos ha pasado nunca en Bratislava— tuvimos un camarero que hablaba español por lo que no pedimos accidentalmente nada demasiado exótico para nuestros paladares. Un par se atrevió incluso con el strudel de manzana y no pusieron caras raras, así que debe de ser fobia mía en exclusiva.

Una de compras en el súper: imagen principal


La entrada de hoy sobre compras habituales es una de las nuevas, de las "cortitas" (o eso me parecía cuando empecé a escribir), de las que hablé en la última publicación. Esas que lees mientras te tomas un café o un té. Porque si estás tomando un cubata este no es el tipo de blog que miras...

Cuando mi madre y mi tía vinieron de visita a Bratislava el año pasado, una de las cosas que más despertó su curiosidad fue el tema de los supermercados. ¿Dónde comprábamos? ¿Entendíamos las etiquetas? ¿Era más caro o más barato que en España?

Por entonces comprábamos (semanalmente, a ver quién mete a Xavi en un súper más de una vez a la semana sin usar un táser) en el Lidl. Íbamos con coche, porque aquí lo normal es que los súpers tengan parking propio, al aire libre normalmente (a no ser que formen parte de un centro comercial).

El blog sigue una temporada más: imagen principal


La semana pasada renové el dominio del blog. Para los que no sepáis de estos temas, es la «dirección» de la web; el hecho de que cuando escribas "www.enbratislava.com" vayas a parar aquí y no a otra página llena de palabras sin sentido y con una ausencia flagrante de vocales.

Es un servicio que se paga anualmente si quieres seguir siendo el propietario de la URL por lo que a la hora de renovar tienes que plantearte si le estás sacando provecho. Yo no lo estaba haciendo, así que lo decidí en el último momento (pese al spam de mi proveedor de hosting, que debía estar sufriendo un ataque de ansiedad automatizada ante mi falta de respuesta).

Han pasado casi tres meses desde la última publicación y este tiempo lo he amenizado con una serie de catastróficas desdichas empeñadas en mantenerme en cama con gripes y fiebres varias. Y con viajes en avión para visitas médicas una semana sí y otra también (aunque he aprovechado estos para hacer alguna que otra incursión a librerías de Barcelona... y al Starbucks). Todavía estoy coleccionando montañas de clínex sobre mi escritorio, pero ya tengo energías de nuevo para enfrentarme al teclado y a la tonelada de correos y actualizaciones de redes sociales que estaban pasando a un estado fósil.


Una de Navidades blancas y Lego: nieve

Ha llegado el invierno a Bratislava, que aquí son muy proactivos y no se esperan al 21 de diciembre.

Los que me seguís por Facebook, Instagram o Twitter habréis visto alguna de las fotos que subí de la nevada de esta semana. Un poco más abajo os dejaré un carrusel para que os hagáis una idea de cómo es el principio del invierno por aquí. Y, si a finales de invierno no escribo, podéis suponer que es debido a que estaremos sepultados bajo una tonelada de nieve (yo ya he hecho acopio de varias cajas de cápsulas Dolce Gusto —y un par de fuets—, por si acaso).

Un domingo en el zoo: imagen principal


El domingo pasado (el día 15, no ayer, ya que el ayer forma parte de la tanda de días con clima apocalíptico —niebla intensa y lluvias, sin exagerar— que estamos teniendo últimamente y no apetece mucho salir... a no ser que quieras estrenar paraguas) fuimos al Zoo de Bratislava.

En un principio habíamos pensado ir al Zoo de Viena, que tiene fama de espectacular y grande, además de ser el más antiguo del mundo —aunque reconozco que yo quería ir para ver a los dos pandas gemelos—. Pero como sabíamos que el de Bratislava era más pequeño, decidimos invertir el orden de las  visitas.

Una de ferias medievales, caballeros y pancakes: imagen principal


Hoy es mi cumpleaños, y para celebrar estos últimos ventitantos (me acojo a la enmienda —si es que eso existe en España (o Eslovaquia)— que defienda que no tienes por qué celebrarlos todos de golpe), os traigo fotos variadas de las dos ferias medievales que hemos visitado en estos meses.

Aquí —ojo, que me pongo lírica—, cuando el hielo se funde y despuntan los primeros rayos de sol, brotan como setas las ferias temáticas, los ciclistas y los zapatos horteras. Y alguna que otra moto, pero son casos muy puntuales.

Y como Xavi se ha comprado una bici, yo me voy a dedicar a los caballeros de brillante armadura. Lo de los zapatos con pompones se lo dejamos a los eslovacos.

El arte español: imagen principal


Para finales de la semana pasada teníamos un planazo estupendo: ir a uno de los numerosos lagos que se encuentran por la ciudad y alrededores a darnos un buen bañito (os enlazo aquí una foto reciente del lago que tenemos más cerca de casa; porque playa no tienen en Bratislava, pero con los lagos se espabilan bien).

Pero no contábamos con San Pedro (o San Kohynygnksnyyrks como se debe llamar por estos lares) que se había cansado de tanto bochorno y decidió darnos una buena ración de nubes y viento.

El arte español: tormenta
Más o menos con esto acaban los buenos planes

Cómo buscar una oficina de correos y acabar perdida: imagen principal

Y del por qué se me dan mal los quesitos azules del Trivial

Hace unas pocas semanas, por eso de hacer algo novedoso y que no consumiera muchas calorías, se me ocurrió abrir el buzón (yo, topeinocentedemí) para ver si por casualidad había algo nuevo —pensando en publicidad de alguna tienda de muebles o de pizzerías con  nombres exóticos ya que, aunque no me entere ni papa del texto, las fotos son majas—. Y mi sueño se cumplió: había un resguardo amarillo de Slovak Post —Correos, para que nos entendamos— informándome de que tenían "un algo" para mí en la oficina 37.




En respuesta a la pregunta del título: tú aquí has llegado navegando, probablemente porque ya nos conoces (familiar, amigo, (ex-)compañero de penurias y/o trabajo, víctima de Google despistada o un repartidor de Amazon nostálgico, que creo que me los conocía a todos...) y has recibido "algo de spamm" por Facebook o Twitter.

Nosotros —Xavi & Montse—, y si entendemos "Bratislava" por "aquí", en coche (junto con un par de ocupantes más). Pero el motivo de este viaje —y este blog— se remonta tiempo atrás...

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