Cómo buscar una oficina de correos y acabar perdida: imagen principal

Y del por qué se me dan mal los quesitos azules del Trivial

Hace unas pocas semanas, por eso de hacer algo novedoso y que no consumiera muchas calorías, se me ocurrió abrir el buzón (yo, topeinocentedemí) para ver si por casualidad había algo nuevo —pensando en publicidad de alguna tienda de muebles o de pizzerías con  nombres exóticos ya que, aunque no me entere ni papa del texto, las fotos son majas—. Y mi sueño se cumplió: había un resguardo amarillo de Slovak Post —Correos, para que nos entendamos— informándome de que tenían "un algo" para mí en la oficina 37.




En respuesta a la pregunta del título: tú aquí has llegado navegando, probablemente porque ya nos conoces (familiar, amigo, (ex-)compañero de penurias y/o trabajo, víctima de Google despistada o un repartidor de Amazon nostálgico, que creo que me los conocía a todos...) y has recibido "algo de spamm" por Facebook o Twitter.

Nosotros —Xavi & Montse—, y si entendemos "Bratislava" por "aquí", en coche (junto con un par de ocupantes más). Pero el motivo de este viaje —y este blog— se remonta tiempo atrás...

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